Destinos: La Manga del Mar Menor.

La región de Murcia cuenta con una de las zonas turísticas más populares de España, la culpable es una caprichosa formación geográfica que reúne unas condiciones climáticas espectaculares, La Manga del Mar Menor, que unidas a unas infraestructuras turísticas de calidad y un entorno natural de gran belleza, la han convertido en un lugar de obligada visita para viajeros durante todo el año.

Tres municipios comparten esta zona, Cartagena al sur, San Javier en la parte central y San Pedro del Pinatar ocupa la parte norte. La Manga del Mar Menor, se extiende con una longitud de más de 20 kilómetros desde el Cabo de Palos, hasta las Salinas y Arenales de San Pedro del Pinatar. Hace sólo unos 2.500 años, lo que hoy conocemos como el Mar Menor, era una gran bahía abierta y lo que hoy forma la Manga, era un cordón de pequeñas islas muy cerca unas de otras. Con el paso del tiempo la acumulación de sedimentos y la activación del macizo volcánico de Calnegre elevaron el fondo marino, dando lugar a la separación entre el Mar Menor y el Mar Mediterráneo. Ambos siguen comunicados por las “golas”, unos canales por los que discurre el agua algunos de ellos navegables.

Actividades.

Aunque La Manga del Mar Menor es conocida por su oferta de turismo de “Sol y Playa”, pues cuenta con unas playas y calas inmejorables, con 70 kilómetros de costa, aguas claras, tranquilas y poco profundas (no superando los 7 metros de profundidad). Destacando las solitarias playas de la Veneciola.

Sin embargo, la variedad de actividades es amplia. Deportes náuticos, especialmente la vela debido a las buenas condiciones del Mar Menor para la práctica de éste deporte, para los amantes de la naturaleza y en especial los observadores de aves, el Mar Menor es el lago salado más grande de Europa y cuenta con zonas de gran interés para la observación de aves migratorias, las Salinas de Marchamalo al sur y al norte las Salinas y arenales de San Pedro de Pinatar.

Para los que también disfrutan de la historia y el entorno rural, es fácil desplazarse en coche hasta las poblaciones interiores, visitas culturales o de compras a Cartagena y Murcia, rutas por la zona noroeste donde las montañas, las casonas y los castillos son el paisaje que nos acompañan.

Ésta popular región turística además cuenta con una amplia oferta de alojamientos vacacionales, hoteles de todas las categorías, alquiler de apartamentos, villas y casas para vacaciones en los pueblos del litoral y casas rurales en los municipios de interior, desde los que es muy fácil desplazarse a cualquier zona de la Manga del Mar Menor.

Ruta del Quijote 1, desde Toledo hasta San Clemente.

Recorrer ésta mágica ruta, es una estupenda forma de conocer Castilla la Mancha. Hace más de 400 años, se escribió la aventura más internacional de España. Don Quijote y su fiel compañero Sancho, nos pueden enseñar una de las rutas turísticas más completas de Europa. Cargada de aventuras, en las que recorreremos algunos de los más bellos parajes naturales de Castilla la Mancha, sus pueblos, aldeas, iglesias y castillos más emblemáticos. Todos forman parte de la obra literaria más universal de España.

En este primer tramo de la Ruta del Quijote, partimos de la mágica cuidad de Toledo y capital de Castilla la Mancha. No sin antes visitar sus callejuelas empedradas llenas de edificios emblemáticos, que la han convertido en Ciudad Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Toledo está ubicado en lo alto de un peñasco que está rodeado por el río Tajo, desde lo más alto de sus calles, podemos disfrutar del clásico paisaje de Castilla la Mancha, llanuras decoradas con verdes olivares.

Siguiendo las huellas de Don Quijote y Sancho, abandonamos Toledo para adentrarnos en la aventura hacia el sureste manchego. A través de características llanuras de la zona, en las que nos toparemos con la población de Nambroca y el Castillo de Almonacid, que data de la época árabe, podemos visitar varios entornos naturales como son las lagunas del Longar y la del Altillo.

En este punto, el viajero tendrá que optar por uno de dos caminos, el que conduce hacia Villacañas, desde Mora pasando por Tembleque y otras pintorescas localidades, donde podremos visitar los típicos molinos manchegos de El Romeral. O podemos elegir la ruta que nos lleva hacia Huerta de Valdecarábanos, en este camino destacan, el Castillo, la conocida ermita de Santo Niño y las cuevas excavadas de La Guardia. En Villacañas, son de obligatoria visita los silos, originales viviendas subterráneas que aún están en uso.

 

El próximo destino es Mota del Cuervo, en el camino podemos tomar la ruta que atraviesa Quero o visitar un rico paisaje natural, hogar de una amplia variedad de aves, el lagunar Alcázar de San Juan, hasta llegar a Campo de Criptana. Las llanuras que nos acompañan hasta Mota del Cuervo, están llenas de centenarios molinos que desafiaron al más valiente de los hidalgos, contra ellos se enfrentó Don Quijote.

Antes de llegar a nuestro destino, debemos hacer una parada en El Toboso, no podemos seguir nuestra aventura sin antes visitar la Casa de Dulcinea, amada del noble Don Quijote y el Museo Cervantino donde se exponen diferentes ediciones de El Quijote. Ya sólo nos queda alegrar la vista con la belleza de los conjuntos arquitectónicos, importantes edificios religiosos y civiles, murallas y puertas que sirvieron de defensa para el Castillo de Belmonte, tierra de Fray Luis de León que también nos deleita con unos parajes naturales únicos, el río Záncara y la laguna de Los Capellanes.

Y por fin el ansiado descanso del viajero, en San Clemente nos aguarda su estupendo conjunto histórico, la plaza Mayor, la Iglesia y palacios y casonas que hace más de cuatro siglos acoge a caminantes y aventureros.

Cadaqués, un rincón con mucho arte.

La considerada “joya de la Costa Brava” es un pueblo costero de pescadores, cuya historia y ubicación geográfica lo han convertido en un lugar muy especial, destacando por ser un destino turístico muy singular y auténtico. Hacer turismo por Cadaqués es una experiencia diferente. El aislamiento durante años por dos montañas, el Puig de Paní y el Puig de Bufadors, han contribuido a forjar el fuerte carácter de este maravilloso rincón de la Costa Brava.

Cadaqués

En tiempos de Grecia y Roma, ya era un paso importante de comerciantes, hoy en día, sobretodo durante el verano la bahía de Cadaqués, el puerto natural más grande de Cataluña, agrupa una gran variedad de barcos de recreo, aunque la playa del pueblo es pequeña y de piedras, la zona esconde otras playa y calas naturales de aguas cristalinas, ideales para el descanso o para la práctica de deportes acuáticos, como el buceo, el windsruf y la navegación a vela. En verano, el trasiego de turistas hacen de esta actividad la principal industria del pueblo.

Cualquier persona que visite Cadaqués, no encontrará el típico destino de «Sol y Playa».

La cultura e historia de Cadaqués está concentrada en el casco histórico, un laberinto de calles empedradas y pintorescas casas blancas ubicadas alrededor de la Iglesia de Santa María y custodiadas por una muralla de origen medieval que servía de refugio para los ataques de piratas, de la que sólo se conserva un antiguo baluarte junto al ayuntamiento. No tienen desperdicio las vistas desde la iglesia, justo en la parte más alta del pueblo.

Cadaqués playa

Uno de los principales atractivos es el interés que Cadaqués despertó en muchos artistas, convirtiéndose en lugar de residencia o inspiración para pintores como Salvador Dalí, Marcel Duchamp, Pablo Picasso y Rimon Pichot entre otros muchos. De esa época, todavía perdura la actividad cultural con infinidad de artistas de todo el mundo que se instalan en Cadaqués para exponer sus obras en las Galerías de Arte repartidas por el pueblo, lugares de obligada visita para los viajeros durante todo el año. Sin embargo el lugar más visitado es la Casa Museo de Salvador Dalí, que fijó su residencia habitual en la playa de Portlligat, un antiguo refugio de pescadores que rehabilitó para convertirlo en el centro de su inspiración.

Espacios naturales, El Cap de Creus.

El Cap de Creus fue declarado Parque Natural en 1998 y ocupa una amplia zona de mar y monte. Refugio de multitud de flora y fauna autóctona y de un gran valor paisajístico, con espectaculares acantilas y solitarias calas e islotes muy frecuentados por submarinistas. La peculiaridad de las caprichosas formas rocosas del parque, harán las delicias de los amantes de la fotografía. Para visitar el Cap de Creus, lo mejor es acercarse al punto de información turística y Museo Geológico, que se encuentra en el famoso Faro de Creus en la punta del Cabo de Creus.

Cadaqués

Gastronomía.

Como buen pueblo de pescadores, los platos más tradicionales vienen de productos del mar, los habitantes de Cadaqués se esmeran en la cocina para poder saborear los mejores mariscos y pescados. En cualquier restaurante podremos encontrar las mejores recetas de la zona. La paella de marisco, los erizos de mar, pescados como la dorada, las sardinas o la escorpena con salsa y abundantes mariscos como los mejillones o langostas y bogavantes.

Uno de los productos estrella es la anchoa preparada de una manera muy especial, se conserva durante diez meses en sal y pimienta.

Todos los platos tienen un fuerte aroma mediterráneo, donde el aceite de oliva tiene una gran presencia y el vino es el principal acompañante.

Cadaqués se presenta como un destino que concentra una gran variedad de actividades en un espacio muy pequeño, donde podremos encontrar descanso y relax. Con unas infraestructuras turísticas de gran calidad tanto en alojamientos vacacionales como en comercios, restaurantes y ocio.

Visita a la Caldera de Taburiente

La Caldera de Taburiente se encuentra en la isla de La Palma, la más occidental del archipiélago canario. Este Parque Nacional fue declarado Reserva de la Biosfera en 2002, situado en pleno centro de la isla, la Caldera de Taburiente, es un destino que hará las delicias de los amantes del turismo rural.

El Parque Nacional está formado por un circo con forma de caldera de 8 kilómetros de diámetro, con unos desniveles de hasta dos mil metros formados por las erupciones volcánicas, la fuerte erosión del agua a través de su red de barrancos y arroyos y el paso del tiempo, dando lugar a un paisaje abrupto que esconde una enorme riqueza de fauna y flora, con numerosos endemismos canarios. La Caldera de Taburiente cuenta con uno de los bosques de pino canarios más grandes de las islas, un fuerte árbol capaz de resistir el ataque del fuego y la lava, junto a otras especies vegetales únicas en el mundo.

Éste mágico lugar para los canarios, ya fue habitado por los aborígenes de la isla de La Palma, los benahoritas. Espectaculares acantilados, roques y barrancos que ya disfrutaban sociedades pastoriles aborígenes que desaparecieron tras la colonización de las islas.

Para visitar La Caldera de Taburiente, nos podemos alojar en cualquier parte de la isla de La Palma, aunque las poblaciones más cercanas son Los Llanos de Aridane, El Paso y Tazacorte. Toda la isla cuenta con estupendos alojamientos rurales donde podemos integrarnos con la población isleña.

Visita a la Caldera de Taburiente.

Podremos visitar la Caldera de diversas maneras, todo dependerá del tiempo que tengamos y de las capacidades físicas de cada uno.

Ruta en coche por los miradores: A través de la carretera que sube hasta el Roque de los Muchachos a unos 2400 metros de altitud, podemos disfrutar de varios miradores. Saliendo desde el Paso por el Valle del Riachuelo, a tan solo tres kilómetros encontramos los miradores de Lomo de chozas y de la Cumbrecita, con idílicas vistas del Barranco de las Angustias. Por último, saliendo desde Los Llanos de Aridane, después de recorrer poco más de 10 kilómetros podemos visitar los miradores de los Brecitos y de la Cancelita. Son carreteras asfaltadas a las que podemos acceder con cualquier vehículo.

Rutas de senderismo: Para los que estén más en forma, la red de senderos de La Palmas hará las delicias de los más exigentes. Existen multitud de opciones para realizar rutas de senderismo, desde las más sencillas hasta los ascensos más exigentes.

Acampar en el interior del parque: Desde el mismo corazón de la Caldera, podemos acampar durante un máximo de dos noches para realizar diferentes rutas. Podemos pedir los permisos de acampada en el centro de visitantes de el Paso.