Actividades en la montaña para el verano

Llega el verano a la montaña y nada tiene que envidiar al destino más popular de la época estival, aunque visitar las costas es lo que una gran mayoría de viajeros elige, con la llegada del buen tiempo la montaña saca relucir sus mejores galas para recibir a los amantes de la naturaleza y la tranquilidad.

 

Son muy variadas las actividades que podemos hacer en verano en cualquier destino de montaña. En ésta época del año, la naturaleza se presenta con su cara más amable tras el duro invierno. El aire puro, cascadas de agua en las que refrescarse, senderos llenos de magia, ríos y lagos en los que realizar deportes acuáticos, y para los más atrevidos, ascensos a los picos más salvajes de la geografía en muchos casos imposibles visitar en otras épocas del año. Sin olvidarnos de la flora y la fauna que inundan el paisaje de la montaña en verano.

La actividades en la montaña nos abren un abanico muy amplio de posibilidades, y permiten el disfrute de las vacaciones a todos los públicos, desde familias con niños hasta jóvenes aventureros, pueden disfrutar del ocio más auténtico en total armonía con la naturaleza.

Algunas de las actividades que podemos hacer en la montaña son las siguientes:

  • Senderísmo
  • Barranquismo
  • Rutas en bici de montaña o de carretera
  • Paseos en caballo
  • Vías ferratas
  • Nordic walking
  • Rafting
  • Escalada
  • Kayak
  • Observación astronómica
  • Observación de fauna y flora
  • Recogida de setas
  • Pesca

 

Esto es sólo una muestra de la oferta de ocio del turismo de montaña, y la calidad de servicios y alojamientos que la acompaña se refleja en el rápido crecimiento que han experimentado los diferentes destinos de montaña en los últimos años, esquivando cada vez más la tradicional estacionalidad de las temporadas de esquí. La oferta de casas rurales y hoteles de calidad han posibilitado el desarrollo sostenible de destinos que aportan tranquilidad y actividades donde no vamos a encontrar un turismo de masas que en muchos casos pueden perturbar nuestro preciado mes de descanso y disfrute.

Comparte tus lugares y actividades favoritos en la montaña, y ayúdanos a completar nuestra lista.

De paseo por Monfragüe.

Sin duda la mejor época para visitar nuestros parques nacionales es la primavera. Podemos disfrutar de temperaturas suaves, la vegetación nos regala estupendos paisajes llenos de color y la fauna está en plena actividad después de pasar el duro invierno. Con más de 18.000 hectáreas de superficie, el Parque Nacional de Monfragüe es uno de los más ricos en vegetación mediterránea y principal refugio de una variada fauna ibérica.

Monfragüe esta situado en Extremadura, entre las poblaciones de Trujillo, Plasencia y Navalmoral de la Mata, localidades desde las que salen los accesos principales al parque.

El Centro de Interpretación del Parque Nacional estanofollow ubicado en el mismo centro del parque, en Villareal de San Carlos, desde donde podemos organizar la mayoría de las actividades y rutas, y también podemos encontrar distintos alojamientos rurales. Aunque debido a la cercanía con otras localidades se puede visitar el parque estando alojado en cualquiera de las casas rurales que oferta la provincia extremeña.

 

¿Qué podemos hacer en Monfragüe?

Existen la posibilidad de hacer rutas a pie por unos senderos muy bien cuidados y señalizados o con el coche, el parque cuenta con dos rutas por carreteras asfaltadas en las que nos vamos a encontrar con diferentes miradores y observatorios de fauna. Los prismáticos se convierten en una accesorio imprescindible en cualquier ruta que vayamos a hacer en Monfragüe.

Los itinerarios a pié están señalizados por tres colores, rojo, amarillo y verde, cada color también nos indica la dificultad que entraña cada sendero, aunque en general el parque no tiene grandes desniveles podemos encontrar rutas de hasta 30 kilómetros.

El Parque Nacional de Monfragüe esnofollow mundialmente conocido por la gran cantidad de aves rapaces que habitan sus riscos. Entre otras, podemos encontrar a la mayoría de las grandes aves, ejemplares de águila imperial ibérica, buitre negro, cigüeña negra, buitre leonado, águila perdicera, águila real, alimoche, búho real y águila culebrera, son habituales moradores de los cielos del parque.

Aunque es más difícil verlos, también hay varias especies de mamíferos, entre los que destacan el zorro y otras especies como el jabalí o el ciervo.

Otra de las riquezas de Monfragüe es su valor cultural, con el hallazgo de más de 100 localizaciones con pinturas rupestres datadas de 3000 a 5000 años antes de Cristo, que demuestran que el hombre ya disfrutaba de este idílico paisaje y lo consideraba un lugar estupendo para vivir.

El Parque Nacional de Monfragüe se descubre como un lugar de visita imprescindible para el disfrute de los viajeros que buscan tranquilidad y actividades en plena naturaleza. Además en unas condiciones aptas para todos los públicos.