Rutas del vino, conociendo España a través de los vinos

 

Para todos los viajeros que ya están cansado de hacer las mismas rutas, existe un alternativa que cada año gana más adeptos. Mezclar el placer de viajar con la gastronomía, y en concreto con la gran oferta de enoturismo que tenemos en España, nos va a permitir llegar a muchos rincones de nuestra geografía que no hubiésemos visitado de otra forma. Las rutas del vino españolas nos adentran en una España auténtica, donde nos podemos empapar de la cultura y las costumbres más tradicionales de cada región. Además descubriremos maneras de vivir que perduran en la historia, diferentes formas de elaborar un mismo producto de cultivarlo y mimarlo.

De la costa sur hasta el norte, pasando por los archipiélagos, en casi todas las regiones españolas encontramos Rutas del Vino, todas ellas con grandes atractivos vinculados a la cultura y a la gastronomía. Entre muchas, algunas de las más populares están en Navarra, La Rioja Alta, Jerez, Somontano, Penedés, La Mancha, La Rioja Alavesa, Alicante, Ribera del Duero, Lanzarote y las Rias Baixas.

 

Las rutas del vino, nos llevarán por cuidados paisajes rurales, donde la oferta de alojamientos vinculados a el enoturismo es creciente, casas y hoteles rurales con todos los detalles, que nos ofrecen un amplio abanico de actividades, desde la degustación de los mejores vinos de la zona, visitas a las bodegas donde podemos aprender y participar en el proceso de elaboración de los vinos, cursos de catas de vinos e incluso clases de cocina.

Si ya eres un amante del vino y la buena gastronomía, en cualquiera de las rutas propuestas, tendrás la oportunidad de vivir en primera persona todo lo que rodea a este maravilloso mundo ya conocer a las personas que lo hacen posible. Para los curiosos interesados en disfrutar de los placeres de la vida, es una oportunidad para aprender a saborear y a disfrutar de algunos de los mejores vinos del mundo.

Destinos: La Costa Blanca

Magníficas calas y playas bañadas por el cálido mar Mediterráneo, junto con un estupendo clima es lo que hacen de La Costa Blanca uno de los destinos de sol y playa españoles más populares. Con más de 200 kilómetros de playas, la provincia de Alicante se presenta cada verano como un destino atractivo, con mucho más que sol y playa.

 

Desde Denia hasta el Pilar de la Horadara, pasando por Calpe, Torrevieja o Santa Pola. Aunque Benidorm sigue siendo el municipio donde se encuentra la mayor actividad turística de la costa levantina. Cualquiera de sus localidades harán posibles una vacaciones inolvidables. Son muchos los atractivos que guardan en sus rincones, una mezcla estupenda de tradición y modernidad, ideales para el descanso y el relax junto al mar Mediterráneo, para realizar actividades náuticas como buceo, una inmejorable oferta gastronómica con los más auténticos platos mediterráneos y una menos conocida riqueza natural y cultural que harán las delicias de los amantes del senderismo.

El principal reclamo de la Costa Blanca se encuentra en el mar y sus modernos complejos turísticos con todos los lujos y comodidades, sin embargo la provincia alicantina es la segunda más montañosa de España. En sus montes, se esconde la enorme belleza de los paisajes mediterráneos, bosques de encinas, algarrobos, pinos y una gran variedad de plantas aromáticas. El campo alicantino tiene una red de senderos muy bien cuidados y señalizados en todas las comarcas del interior.

 

Para los amantes de la cultura, Alicante es un territorio lleno de yacimientos arqueológicos. Visitada por algunos de las civilizaciones más poderosas de la historia, como los romanos, los musulmanes, fenicios y cartagineses. Todas han dejado una importante legado a través de restos que han sobrevivido al paso del tiempo, que nos relatan su forma de vida.

 

A todas luces, La Costa Blanca resulta un destino muy completo, capaz de satisfacer a todo tipo de viajeros. Con una variada oferta de apartamentos de playa, hoteles, puertos deportivos e infraestructuras de ocio para todos los públicos.

De paseo por Monfragüe.

Sin duda la mejor época para visitar nuestros parques nacionales es la primavera. Podemos disfrutar de temperaturas suaves, la vegetación nos regala estupendos paisajes llenos de color y la fauna está en plena actividad después de pasar el duro invierno. Con más de 18.000 hectáreas de superficie, el Parque Nacional de Monfragüe es uno de los más ricos en vegetación mediterránea y principal refugio de una variada fauna ibérica.

Monfragüe esta situado en Extremadura, entre las poblaciones de Trujillo, Plasencia y Navalmoral de la Mata, localidades desde las que salen los accesos principales al parque.

El Centro de Interpretación del Parque Nacional estanofollow ubicado en el mismo centro del parque, en Villareal de San Carlos, desde donde podemos organizar la mayoría de las actividades y rutas, y también podemos encontrar distintos alojamientos rurales. Aunque debido a la cercanía con otras localidades se puede visitar el parque estando alojado en cualquiera de las casas rurales que oferta la provincia extremeña.

 

¿Qué podemos hacer en Monfragüe?

Existen la posibilidad de hacer rutas a pie por unos senderos muy bien cuidados y señalizados o con el coche, el parque cuenta con dos rutas por carreteras asfaltadas en las que nos vamos a encontrar con diferentes miradores y observatorios de fauna. Los prismáticos se convierten en una accesorio imprescindible en cualquier ruta que vayamos a hacer en Monfragüe.

Los itinerarios a pié están señalizados por tres colores, rojo, amarillo y verde, cada color también nos indica la dificultad que entraña cada sendero, aunque en general el parque no tiene grandes desniveles podemos encontrar rutas de hasta 30 kilómetros.

El Parque Nacional de Monfragüe esnofollow mundialmente conocido por la gran cantidad de aves rapaces que habitan sus riscos. Entre otras, podemos encontrar a la mayoría de las grandes aves, ejemplares de águila imperial ibérica, buitre negro, cigüeña negra, buitre leonado, águila perdicera, águila real, alimoche, búho real y águila culebrera, son habituales moradores de los cielos del parque.

Aunque es más difícil verlos, también hay varias especies de mamíferos, entre los que destacan el zorro y otras especies como el jabalí o el ciervo.

Otra de las riquezas de Monfragüe es su valor cultural, con el hallazgo de más de 100 localizaciones con pinturas rupestres datadas de 3000 a 5000 años antes de Cristo, que demuestran que el hombre ya disfrutaba de este idílico paisaje y lo consideraba un lugar estupendo para vivir.

El Parque Nacional de Monfragüe se descubre como un lugar de visita imprescindible para el disfrute de los viajeros que buscan tranquilidad y actividades en plena naturaleza. Además en unas condiciones aptas para todos los públicos.


Turismo gastronómico, un viaje con los sentidos.

Existe un elemento del que todo pueblo se siente orgulloso, algo que une a todos y que es la excusa perfecta para cualquier celebración, estamos hablando de la gastronomía. Esta forma de hacer turismo se ha popularizado en los últimos años, se trata de actividades basadas en la experiencia y el conocimiento profundo de las costumbre, la cultura y la historia de un pueblo, teniendo como elemento central la gastronomía.

El turismo gastronómico se puede considerar como una variante del turismo de aventura, que no sólo consiste en ir de ruta por diferentes restaurantes y esperar a que nos sirvan la especialidad de la casa, sino que podemos encontrar multitud de actividades enriquecedoras. Desde la visita a los mercados, participación en fiestas populares, donde normalmente las mejores recetas se dan cita, actividades donde ayudamos a la recolección o la elaboración de los productos, hasta las visitas a lugares históricos o museos dedicados a las labores tradicionales gastronómicas.

Hoy en día casi podemos identificar cada región que visitamos con un suculento plato, un delicioso postre o una bebida característica. Existen infinidad de rutas gastronómicas esperando satisfacer a los paladares más exquisitos. Rutas del vino, rutas por los restaurantes más modernos e innovadores, por pueblos costeros de tradición pesquera, donde disfrutar de los mejores mariscos.

Para no dejarnos ninguna atrás te invitamos a que curiosees por los sabores regionales de España.