Destinos: La Costa Blanca

Magníficas calas y playas bañadas por el cálido mar Mediterráneo, junto con un estupendo clima es lo que hacen de La Costa Blanca uno de los destinos de sol y playa españoles más populares. Con más de 200 kilómetros de playas, la provincia de Alicante se presenta cada verano como un destino atractivo, con mucho más que sol y playa.

 

Desde Denia hasta el Pilar de la Horadara, pasando por Calpe, Torrevieja o Santa Pola. Aunque Benidorm sigue siendo el municipio donde se encuentra la mayor actividad turística de la costa levantina. Cualquiera de sus localidades harán posibles una vacaciones inolvidables. Son muchos los atractivos que guardan en sus rincones, una mezcla estupenda de tradición y modernidad, ideales para el descanso y el relax junto al mar Mediterráneo, para realizar actividades náuticas como buceo, una inmejorable oferta gastronómica con los más auténticos platos mediterráneos y una menos conocida riqueza natural y cultural que harán las delicias de los amantes del senderismo.

El principal reclamo de la Costa Blanca se encuentra en el mar y sus modernos complejos turísticos con todos los lujos y comodidades, sin embargo la provincia alicantina es la segunda más montañosa de España. En sus montes, se esconde la enorme belleza de los paisajes mediterráneos, bosques de encinas, algarrobos, pinos y una gran variedad de plantas aromáticas. El campo alicantino tiene una red de senderos muy bien cuidados y señalizados en todas las comarcas del interior.

 

Para los amantes de la cultura, Alicante es un territorio lleno de yacimientos arqueológicos. Visitada por algunos de las civilizaciones más poderosas de la historia, como los romanos, los musulmanes, fenicios y cartagineses. Todas han dejado una importante legado a través de restos que han sobrevivido al paso del tiempo, que nos relatan su forma de vida.

 

A todas luces, La Costa Blanca resulta un destino muy completo, capaz de satisfacer a todo tipo de viajeros. Con una variada oferta de apartamentos de playa, hoteles, puertos deportivos e infraestructuras de ocio para todos los públicos.

De paseo por Monfragüe.

Sin duda la mejor época para visitar nuestros parques nacionales es la primavera. Podemos disfrutar de temperaturas suaves, la vegetación nos regala estupendos paisajes llenos de color y la fauna está en plena actividad después de pasar el duro invierno. Con más de 18.000 hectáreas de superficie, el Parque Nacional de Monfragüe es uno de los más ricos en vegetación mediterránea y principal refugio de una variada fauna ibérica.

Monfragüe esta situado en Extremadura, entre las poblaciones de Trujillo, Plasencia y Navalmoral de la Mata, localidades desde las que salen los accesos principales al parque.

El Centro de Interpretación del Parque Nacional estanofollow ubicado en el mismo centro del parque, en Villareal de San Carlos, desde donde podemos organizar la mayoría de las actividades y rutas, y también podemos encontrar distintos alojamientos rurales. Aunque debido a la cercanía con otras localidades se puede visitar el parque estando alojado en cualquiera de las casas rurales que oferta la provincia extremeña.

 

¿Qué podemos hacer en Monfragüe?

Existen la posibilidad de hacer rutas a pie por unos senderos muy bien cuidados y señalizados o con el coche, el parque cuenta con dos rutas por carreteras asfaltadas en las que nos vamos a encontrar con diferentes miradores y observatorios de fauna. Los prismáticos se convierten en una accesorio imprescindible en cualquier ruta que vayamos a hacer en Monfragüe.

Los itinerarios a pié están señalizados por tres colores, rojo, amarillo y verde, cada color también nos indica la dificultad que entraña cada sendero, aunque en general el parque no tiene grandes desniveles podemos encontrar rutas de hasta 30 kilómetros.

El Parque Nacional de Monfragüe esnofollow mundialmente conocido por la gran cantidad de aves rapaces que habitan sus riscos. Entre otras, podemos encontrar a la mayoría de las grandes aves, ejemplares de águila imperial ibérica, buitre negro, cigüeña negra, buitre leonado, águila perdicera, águila real, alimoche, búho real y águila culebrera, son habituales moradores de los cielos del parque.

Aunque es más difícil verlos, también hay varias especies de mamíferos, entre los que destacan el zorro y otras especies como el jabalí o el ciervo.

Otra de las riquezas de Monfragüe es su valor cultural, con el hallazgo de más de 100 localizaciones con pinturas rupestres datadas de 3000 a 5000 años antes de Cristo, que demuestran que el hombre ya disfrutaba de este idílico paisaje y lo consideraba un lugar estupendo para vivir.

El Parque Nacional de Monfragüe se descubre como un lugar de visita imprescindible para el disfrute de los viajeros que buscan tranquilidad y actividades en plena naturaleza. Además en unas condiciones aptas para todos los públicos.